Durante los últimos años, muchos analistas han debatido la idea de que los robots acabarán con millones de puestos de trabajo en un futuro cercado. No obstante, a diferencia de lo que se puede pensar, los autómatas todavía se encuentran lejos de ser perfectos y existen muchas labores que un humano desempeña con mayor eficacia.

Como ejemplo se tiene lo sucedido en Margiotta Food & Wine, un supermercado de Edimburgo, en el que ha estado empleado durante una semana un robot Pepper, el humanoide desarrollado por la compañía de telecomunicaciones japonesa SoftBank. El androide ha demostrado ciertas fallas a la hora de realizar algunas de sus funciones, motivo por el que terminó siendo despedido.

Pepper es un robot con forma humana que es capaz de entender el lenguaje natural y las emociones, así como de expresarse y transmitir información. Gracias a las cualidades que tiene Pepper, desde el año 2014 ha sido participe de varios proyectos para desempeñar funciones directas con el público, por ejemplo como recepcionista en hospitales.

Sin embargo, en su puesto como punto de atención al cliente en el supermercado Margiotta Food & Wine ha demostrado tener ciertas carencias Y es que Pepper, que en principio deslumbró a los trabajadores y clientes de la tienda, más tarde dejó ver que no está verdaderamente capacitado como una persona para desempeñar el trabajo.

Cuando un consumidor pregunta por un producto, el robot solo es capaz de indicar la sección en la que se encuentra, sin aportar mayor información de utilidad ni conducir al cliente hasta el punto concreto en el que se encuentra el objeto.


Fuente Digital Trends

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