Microsoft dice que los descansos cortos pueden combatir el estrés y la fatiga por reuniones

Es un hecho que la situación mundial ocasionada por el covid-19 ha transformado las rutinas y elevado la intensidad digital de las jornadas de trabajo. Según el informe anual de Tendencias Laborales de Microsoft, en Colombia el 30% de los ciudadanos ha reportado sentirse con exceso de trabajo, 23% sentirse agotados y 20% siente que a su empresa no le importa el equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

A raíz de las respuestas recibidas en el estudio anterior, Microsoft puso en marcha una nueva investigación que pone en evidencia la sobrecarga digital que dejan las reuniones virtuales.  Entre las soluciones planteadas por la compañía están los descansos cortos para recargar energías o simplemente hacer una transición más apacible de reunión a reunión.

Estos son algunos de los resultados presentados por la empresa:

Los descansos entre las reuniones permiten al cerebro “restablecerse”, lo que reduce la acumulación de estrés en las reuniones. Como se ha observado en estudios anteriores, en dos horas de reuniones consecutivas la actividad promedio de las ondas beta (relacionadas con el estrés) aumenta al paso del tiempo. Sin embargo, cuando a los participantes del estudio se les dio la oportunidad de meditar durante los descansos, la actividad beta disminuyó, lo que generó un “restablecimiento” que permitió que los participantes comenzarán su siguiente reunión en un estado más relajado.

Las reuniones consecutivas pueden reducir la capacidad de concentración y participación. Cuando los participantes tomaron descansos con meditación, los patrones de ondas cerebrales mostraron niveles positivos de asimetría alfa frontal, lo que se relaciona con una mayor participación durante la reunión. Sin descansos, los niveles fueron negativos, lo que sugiere que los participantes estaban retraídos y participaban menos durante la reunión. Esto demuestra que cuando el cerebro experimenta estrés, es más difícil mantenerse concentrado y participativo.

Las transiciones entre reuniones consecutivas elevan el estrés. Respecto a los participantes que no tuvieron descansos, los investigadores también observaron que el periodo de transición entre las llamadas ocasionaba que la actividad beta, o los niveles de estrés, se elevaran. Eso puede deberse a que se acerca el final de la reunión, pero sabes que tienes otra inmediatamente después, y tendrás que hablar sobre algo diferente y utilizar el cerebro para concentrarte en otra cosa. En esos participantes, la actividad de las ondas beta se volvieron a disparar cuando inició la nueva reunión.

“En el mundo actual del trabajo híbrido y a distancia, no basta con solo incentivar el autocuidado. Necesitamos innovar y aprovechar la tecnología para ayudar a los empleados a incorporar los descansos que son tan necesarios en sus rutinas cotidianas”, dice Kathleen Hogan, directora de Recursos Humanos en Microsoft.

Si bien el trabajo híbrido puede ofrecer un futuro más flexible, la realidad es que se necesita pensar en los nuevos desafíos que esto puede traer y ajustar lo necesario para ofrecer un entorno saludable y productivo. Conforme se avanza en esta gran transición como sociedad, el establecer cosas como descansos entre reuniones ayudará a reducir la sobrecarga digital y, a su vez, creará mejores resultados y un entorno de trabajo más saludable para la gente y las organizaciones en los próximos años.

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